Con la llegada del buen tiempo y el cambio de estación, casi todos hacemos un ejercicio de airear armarios: guardar ropa de abrigo, donar la que no nos vamos a poner más, y sacar los atuendos de la nueva temporada.

Este hábito que repetimos unas dos veces al año va más allá de las prendas de vestir, también alcanza a los zapatos y complementos. Las abigarradas botas dan paso a las sandalias, pasando quizá previamente por las manoletinas, que es lo último en tendencia esta temporada.

Es hora, por qué no, de que nos demos un capricho primaveral, y adquirir (considerémoslo una inversión) un artículo de piel especial, un bonito bolso de colores flúor (también lo último en moda) o un bolso de viaje que podremos estrenar en el próximo puente de mayo o a lo largo de toda la temporada estival.