Césped artificial en MadridA toda la gente le gusta ver los jardines con muchas flores y la hierba, en ocasiones llamada grama, bien verde y hermosa. Sin embargo, no cualquiera tiene la habilidad, paciencia o tiempo para conservarlo de esta manera. Y es aquí donde el césped artificial en Madrid viene a ser la mejor opción.

Se trata de una superficie sintética pero de aspecto auténtico. Desde 1960 se utiliza ampliamente en estadios deportivos y en la actualidad ha venido cobrando auge en zonas residenciales y comerciales por múltiples razones.

Motivos para preferir el césped artificial

Es altamente apreciado por no requerir excesivo mantenimiento, en especial al compararlo con la versión que nos entrega la naturaleza. Y resulta conveniente para aquellos lugares con capacidad de riego mínima. De ese modo, regiones desérticas se convierten en hermosos prados cubiertos con dicho material.

Además representa una ventaja en las secciones que no reciben luz solar directa, que es un ingrediente esencial para que su competidor se mantenga y se vea saludable. Y no es necesario mencionar que la imagen de quienes dedican los sábados a recortarlo con una podadora pierde vigencia con este producto.

Al no ser una planta no le nacen insectos ni plagas, eliminando la necesidad de usar insecticidas para exterminarlos. Así que la salud de los usuarios también se beneficia. Y especialmente, por ser antialérgico, lo agradecen aquellas personas que sufren de la fastidiosa fiebre del heno que les impide disfrutar la primavera.

No necesita de un suelo particular, ya sea duro o blando, solo que en áreas exteriores se requiere de una malla antihierbas. No obstante, hay que considerar que el coste inicial asociado pudiera ser bastante alto.

Y por último, las estaciones del año no le afectan. ¿Es posible deleitarse con ese espectáculo verde y vital en invierno? Definitivamente sí, ayudando asimismo a combatir la depresión típica de la temporada cuando el ambiente se vuelve gris y monótono.

Por todo lo anterior, vale la pena analizar los pros y los contras, con los datos numéricos a la mano y decidir en cada caso qué es lo más ventajoso, si el césped natural o el sintético. Seguramente, la elección será muy sencilla.